¿Cuánto tiempo más estará este blog sin actualizarse?
¿Es que no tengo tiempo para escribir?
¿No tengo ideas?
Nada de eso.
Mi vida ha cambiado muchísimo desde el nacimiento de Isabella, y -sinceramente- todo tiempo libre lo dedico a ella.
En este preciso instante ella me está mirando con sus ojitos de maravilloso asombro, y todo lo que quiero hacer es dejar el teclado y tenerla entre mis brazos.
Quienes quieran conocer a Isabella, pueden ir a este fotolog.
Agradezco los mails de ese puñado de lectores quienes me alentaron a seguir.
Creo, espero y deseo continuar con este blog, así que tal vez este silencio sea sólo momentáneo. De todos modos, los blogs tarde o temprano mueren.